
La responsabilidad que tenemos como estudiantes de comunicaciòn social y periodista es un aspecto que se debe tomar con seriedad, pues en nuestras manos está la tarea de cambiar a los medios de comunucación para convertirlos en entes que sirvan a la sociedad, tarea que surge frente a la actual situación de los medios por tratar de informar correctamente y en vez de informar o educar retrasa y en algunos casos estanca la mente de la sociedad.
El periodismo tiene tiene un trabajo diario con personas y para personas.Por ello se hace necesario recalcar el sentido humanístico en la formación de comunicadores y cambiar las metodologías de enseñanza donde la actividad,creatividad, libertad y apoyo a las ideas de los estudiantes generen espacios para conjugar dede las aulas universitarias la teoría con hechos reales.
El panorama es éste:medios centrados en el entretenimiento como industrias que maneja la información como mercancia (lo que no vende, lo que no entretiene, no vale),periodistas con grandes déficits de conocimiento tratando de esclarecer realidades cada vez más complejas., y receptores que buscan el refugio de la televisión y de los medios electrónicos para poder no-pensar.
El triángulo es peligroso y fomentamos el triunfo del pensamiento màgico frente al pensamiento crítico. Soluciones de largo plazo se han propuesto (formaciòn crítica de lectura de medios en los colegios, recontrucción de la prensa de opinión para generar diversas fuentes de información, repensar los currículos de las escuelas de periodismo et..) , pese a este momento histórico avanza más ràpido y existe la posibilidad de que todos los parches lleguen cuando la balsa esta hundida.
Por estas razones hago una defensa de la responsabilidad individual de los periodistas en ejercicio y aquellos que están a punto de abandona esté campo académico.Quizá es un poco iluso el planteamiento pero me parece realista, posible si se retoma cierta dignidad profesional, una defensa clara y contudente de la democracia, es decir de la discusión pública. Sin fomentamos los espacios de discusión, si retomanos cierto carácter histórico de resistencia que tenía el periodismo.
El panorama es éste:medios centrados en el entretenimiento como industrias que maneja la información como mercancia (lo que no vende, lo que no entretiene, no vale),periodistas con grandes déficits de conocimiento tratando de esclarecer realidades cada vez más complejas., y receptores que buscan el refugio de la televisión y de los medios electrónicos para poder no-pensar.
El triángulo es peligroso y fomentamos el triunfo del pensamiento màgico frente al pensamiento crítico. Soluciones de largo plazo se han propuesto (formaciòn crítica de lectura de medios en los colegios, recontrucción de la prensa de opinión para generar diversas fuentes de información, repensar los currículos de las escuelas de periodismo et..) , pese a este momento histórico avanza más ràpido y existe la posibilidad de que todos los parches lleguen cuando la balsa esta hundida.
Por estas razones hago una defensa de la responsabilidad individual de los periodistas en ejercicio y aquellos que están a punto de abandona esté campo académico.Quizá es un poco iluso el planteamiento pero me parece realista, posible si se retoma cierta dignidad profesional, una defensa clara y contudente de la democracia, es decir de la discusión pública. Sin fomentamos los espacios de discusión, si retomanos cierto carácter histórico de resistencia que tenía el periodismo.




No hay comentarios:
Publicar un comentario